El 8 de mayo, como cada año, participé en el Chaccu de Vicuñas en Yayamari, una tradición ancestral de las comunidades andinas. A las 4:30 am, iniciamos el ascenso desde el pueblo de Phinaya hasta un mirador estratégico donde se reunieron muchas familias y comuneros locales, todos comprometidos en preservar esta actividad cultural y sostenible.

Organización del Chaccu: Banderolas y Trabajo en Equipo
En la reunión inicial, se organizó a los participantes en grupos y se entregaron las banderolas que serían utilizadas para guiar a las vicuñas. Esta tarea requiere una coordinación impecable, ya que las vicuñas son animales muy ágiles y cautelosos.

Avanzamos entre las montañas, arreando a las vicuñas hacia un mallado tipo embudo. Este sistema permite que, de un espacio amplio, los animales sean dirigidos hacia un corral más pequeño, donde se lleva a cabo la esquila.

Esquila de Vicuñas
Una vez en el corral, iniciamos la esquila utilizando máquinas especializadas. Las vicuñas tienen un pelaje de entre 4 a 5 cm, el cual tarda alrededor de dos años en alcanzar esa longitud. La esquila se realiza con mucho cuidado para no estresar a los animales, y todo el proceso se lleva a cabo bajo la supervisión de SENASA, que además aplica vacunas contra la sarna, una enfermedad común en estos animales silvestres.

Selección de la Fibra: Trabajo Artesanal de las Mujeres
Una vez esquilada, la fibra de vicuña se entrega a las mujeres de la comunidad. Ellas tienen la tarea de seleccionar las fibras gruesas y etiquetar cada lote. Este trabajo no solo requiere destreza manual, sino también un profundo conocimiento de la fibra, ya que la lana de vicuña es una de las más finas y valiosas del mundo.
La fibra seleccionada se destina a la elaboración de textiles de alta calidad, promoviendo así la economía local y garantizando que los beneficios del Chaccu de Vicuñas en Yayamari lleguen directamente a las familias de la comunidad.

Cuidado de las Vicuñas: Rol del SENASA en el Chaccu
Además de la esquila, una parte crucial del Chaccu es el cuidado veterinario de las vicuñas. Los representantes del SENASA estuvieron presentes para vacunar a los animales contra la sarna. Esta intervención es fundamental para mantener la salud del rebaño y asegurar que la población de vicuñas continúe creciendo de manera saludable en las pampas de Yayamari.

Una Merienda Andina: Cerrando con Broche de Oro
Al finalizar la jornada, nos reunimos todos alrededor de una merienda típica de los Andes. Compartimos un plato tradicional preparado con cariño por las familias locales. Este momento de confraternización fue la oportunidad perfecta para intercambiar historias, conocimientos y reflexiones sobre la importancia de preservar el Chaccu de Vicuñas en Yayamari.

Reflexión Final: Más que una Experiencia Fotográfica
Participar en el Chaccu de Vicuñas en Yayamari fue mucho más que una oportunidad para documentar un evento tradicional. Fue una experiencia inmersiva, en la que aprendí sobre el valor de la comunidad, la importancia de la sostenibilidad y el poder de las tradiciones para conectar generaciones.
A través de mis fotografías, espero transmitir no solo las imágenes, sino también las historias y emociones que viví en cada momento. Mi intención es que quienes vean estas imágenes puedan sentir la brisa fría de Yayamari, escuchar los suaves sonidos de las vicuñas y comprender la dedicación de cada persona que participó en esta jornada.
Si deseas conocer más sobre mi experiencia o explorar las fotos que capturé durante el Chaccu de Vicuñas en Yayamari, te invito a visitar mi sitio web Marito Photography.
